ARZOMEBA (IMIPENEM Y CILASTATINA) PISA - Farmacología

Farmacocinética y farmacodinamia: Después de una infusión intravenosa de 250 mg de Imipenem y Cilastatina, el Imipenem a los 20 minutos alcanza un pico plasmático de actividad antimicrobiana que oscila entre 14 y 24 mg/ml. Si la dosis administrada son 500 mg, el pico plasmático que se alcanza es de 21-58 mg/ml y si la dosis es de 1 g el pico plasmático que se alcanza es de 41-83 mg/ ml. A estas dosis los niveles plasmáticos de actividad antimicrobiana de Imipenem disminuirán a poco menos de 1 g/ml entre las 4 y las 6 horas posteriores a su administración. Por otro lado, después de 20 minutos de haber administrado intravenosamente una dosis de 250 mg de Imipenem - Cilastatina los niveles plasmáticos para Cilastatina oscilarán entre 15 y 25 g/ml, si la dosis es de 500 mg, los niveles de Cilastatina oscilarán entre 31 y 49 mg/ml y si la dosis es de 1 g los niveles para Cilastatina oscilarán entre 56 y 88 mg/ml. La vida media plasmática de cada uno de los componentes de Imipenem y Cilastatina es de 1 hora. El Imipenem se une a las proteínas séricas en aproximadamente un 20% y la Cilastatina aproximadamente en un 40%. Cerca de un 70% del Imipenem administrado se recupera en la orina dentro de las 10 horas siguientes, posteriormente no es detectable. Cuando se administra una dosis de 500 mg de Imipenem y Cilastatina la concentración urinaria del Imipenem que exceda los 10 mg/ml puede ser mantenida hasta por 8 horas gracias a la combinación Imipenem - Cilastatina. Aproximadamente un 70% de la dosis de Cilastatina sódica es recuperada en la orina dentro de las 10 horas posteriores a la administración intravenosa de Imipenem y Cilastatina. En pacientes con función renal normal y que reciben regímenes de Imipenem y Cilastatina administrados cada 6 horas no se observa acumulación ni en plasma ni en orina. Cuando el Imipenem se administra solo, éste es metabolizado por los riñones gracias a la acción de la dehidropeptidasa I dando por resultado niveles de Imipenem muy bajos en orina. La Cilastatina sódica es un inhibidor de ésta enzima por lo que previene de manera efectiva el metabolismo renal del Imipenem. Esto quiere decir que cuando se administra Imipenem y Cilastatina de manera conjunta niveles antibacterianos totalmente adecuados son alcanzados en la orina. Después de una hora de la administración intravenosa de 1 g de Imipenem y Cilastatina éste se ha encontrado presente en los siguientes tejidos y fluidos corporales: humor vítreo, humor acuoso, piel, intersticio, hueso, fascia, miometrio, endometrio, trompas de falopio, bilis, líquido pleural y peritoneal, esputo, tejido pulmonar y líquido cefalorraquídeo en sistema nervioso inflamado y no inflamado. La actividad antimicrobiana bactericida del Imipenem y Cilastatina es el resultado de la inhibición de la síntesis de la pared bacteriana. Imipenem y Cilastatina tienen una gran afinidad por las proteínas que son afines también a las penicilinas. Imipenem y Cilastatina tienen un alto grado de estabilidad en presencia de betalactamasas (penicilinasas y cefalosporinasas) producidas tanto por bacterias Gram positivas como Gram negativas. Imipenem y Cilastatina es un potente inhibidor de las betalactamasas de cierto tipo de bacterias Gram negativas como por ejemplo Pseudomona aeurginosa, Serratia spp y Enterobacter spp las cuales son altamente resistentes a la mayoría de los antibióticos betalactámicos. Imipenem y Cilastatina es hemodializable, sin embargo en caso de sobredosis este procedimiento es cuestionable.