ASA MK - Sobredosificación

Los salicilatos estimulan el centro respiratorio en el sistema nervioso central e interfieren con el ciclo de Krebs al desacoplar la fosforilación oxidativa; el resultado neto de estas acciones consiste en una alcalosis respiratoria con una acidosis metabólica, que pueden llevar al paciente a la muerte. Las manifestaciones clínicas de la intoxicación por ácido acetilsalicílico consisten en dolor abdominal, tinnitus, taquipnea, alcalosis respiratoria, acidosis metabólica, hiperpnea, diaforesis, fiebre, estado mental alterado, convulsiones, edema cerebral, edema pulmonar y coma profundo. Para el manejo de la sobredosis por ácido acetilsalicílico, se recomienda tomar los niveles plasmáticos del fármaco cada hora hasta que se encuentre una concentración pico y empiece a descender. Se debe iniciar la descontaminación gástrica y la administración de carbón activado en caso de que no hayan pasado más de dos horas desde la ingesta del fármaco; simultáneamente se debe monitorizar el paciente establecer una vía venosa y en caso de alteraciones del estado mental, se recomienda estabilizar la vía aérea mediante la intubación orotraqueal, esta debe ser estrechamente monitorizada mediante la toma de gases arteriales, para evitar la acidosis respiratoria. A todos los pacientes se les debe ordenar enzimas hepáticas y pruebas de función renal, así como también INR y PTT. La alcalinización de la orina acelera la eliminación del ácido acetilsalicílico y debe ser tenida en consideración. En los casos severos de intoxicación por ácido acetilsalicílico se recomienda realizar hemodiálisis en cuanto sea posible; este procedimiento es efectivo para disminuir las concentraciones del fármaco y corregir los desórdenes ácido/base con que cursa la sobredosis.