DIAZEPAM - Precauciones

Las benzodiazepinas pueden modificar la capacidad de reacción cuando se manejan vehículos o máquinas de precisión. Los pacientes que tomen DIAZEPAM, deberán tener en cuenta el no realizar actividades peligrosas que requieran un estado de completa alerta mental, tales como manejo de maquinaria peligrosa o conducción de vehículos. Debe evitarse la ingestión de bebidas alcohólicas durante el tratamiento. En embarazo, no se recomienda su uso en el primer y tercer trimestre. Durante la lactancia debe ser evitada, ya que el DIAZEPAM se excreta en la leche materna. En los pacientes con depresión, el DIAZEPAM sólo actúa sobre el componente ansioso, por lo que no constituye por sí mismo un tratamiento de la depresión y puede eventualmente enmascarar algunos signos de la misma. Por contener etanol como excipiente puede ser causa de riesgo en pacientes con enfermedades hepáticas, alcoholismo, epilepsia y en mujeres embarazadas y niños. No se recomienda su uso en pacientes epilépticos que reciban tratamiento de larga duración con DIAZEPAM (o cualquiera otra benzodiazepina). Aunque el producto ejerce intrínsecamente un ligero efecto anticonvulsivante, la supresión brusca del efecto protector de un agonista benzodiazepínico puede dar lugar a convulsiones en los pacientes epilépticos. Se recomienda extremo cuidado al administrar DIAZEPAM inyectable, especialmente por vía IV a pacientes graves o ancianos, o con limitada reserva cardiaca o pulmonar, ya que existe la posibilidad de que se presente apnea y/o paro cardiaco. El uso concomitante de barbitúricos, alcohol u otros depresores del sistema nervioso central aumenta la depresión pulmonar o cardiaca con riesgo de incremento de apnea. Se recomienda tener disponible un equipo de reanimación. En los enfermos con insuficiencia cardiorrespiratoria moderada, así como en los insuficientes renales o hepáticos, se adaptará la posología a cada caso. Debe utilizarse con precaución en pacientes con asma bronquial, bronquitis obstructiva crónica y arteriosclerosis. Se tendrá especial cuidado en pacientes con miastenia grave, a los que se prescriba DIAZEPAM, a causa de la debilidad muscular preexistente. Contraindicado en pacientes con glaucoma agudo. Se aconseja una reducción de la dosis en los ancianos y enfermos hepáticos. La dependencia es importante cuando se usan dosis elevadas durante periodos prolongados. Luego de la suspensión brusca puede aparecer depresión, insomnio por efecto rebote, nerviosismo, salivación y diarrea. Se han descrito síndrome de abstinencia (estados confusionales, manifestaciones psicóticas y convulsiones) luego de la suspensión de dosis elevadas y administradas por largo tiempo. La dependencia se desarrolla lentamente; el cuadro de abstinencia aparece 2 a 6 días después de suprimir el tratamiento y consiste en insomnio, pesadillas, ansiedad, mioclonías y, en ocasiones convulsiones. Advertencia: No debe diluirse este producto, debiéndose administrar vía IM o IV directa.