DORZOLOL - Reacciones adversas

Recordar que el timolol, al ser absorbido en forma sistémica y excretarse en la leche materna, puede producir reacciones adversas graves en los lactantes. La dorzolamida puede producir reacciones locales alérgicas, y como es una sulfonamida que se puede absorber y pasar al torrente sanguíneo, puede ocasionar reacciones adversas iguales a las producidas por otros derivados sulfonamídicos, incluyendo el síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, necrosis hepática fulminante, agranulocitosis, anemia aplásica y otras alteraciones hemáticas. El uso de dorzolamida no ha sido estudiado en pacientes con glaucoma agudo de ángulo cerrado. Los efectos adversos más frecuentemente reportadas fueron: Alteración del gusto (amargo, ácido o sabor inusual) y ardor o sensación de pinchazos en los ojos. Congestión conjuntival, visión borrosa, queratitis superficial y "picazón" ocular (5 y 15%). Entre el 1 y 5%: Dolor abdominal o lumbar, alteraciones oculares a nivel palpebral y conjuntival (blefaritis, sequedad, secreción, lagrimeo, eritema, exudación, dolor o molestia, edema, inyección conjuntival, conjuntivitis) ardor y dolor punzante ocular, erosión y manchas corneales, opacidad del cristalino (núcleo o subcápsular), tos, vértigo, excavamiento glaucomatoso, cefalea, hipertensión, defectos del campo visual, desprendimiento del vítreo. Los siguientes eventos adversos han sido reportados en estudios clínicos y experiencias postcomercialización ( < 1%): Disnea, insuficiencia cardiaca, falla respiratoria, accidente cerebrovascular, hipotensión, dermatitis de contacto, bradicardia, bloqueo cardíaco, dolor torácico, desprendimiento de la coroides posterior a procedimientos, náuseas, depresión, diarrea, sequedad de la boca, iridociclitis, congestión nasal, erupción cutánea, parestesia, fotofobia, urolitiasis y vómitos. Respecto al timolol oftálmico, en pacientes sin antecedentes de insuficiencia cardíaca la continua depresión del miocardio con betabloqueadores (incluido el timolol oftálmico) al cabo de cierto tiempo puede dar lugar a insuficiencia cardiaca. Requieren atención médica: Blefaritis, conjuntivitis o queratitis, rash cutáneo, urticaria o prurito y alteraciones de la visión, ansiedad, dolor en el pecho, confusión, diarrea, mareos, alucinaciones, cefaleas, palpitaciones, bradicardia, náuseas, vómitos, cansancio o debilidad no habituales, sibilancias o disnea.