FLUOXETINA MK - Precauciones

Los pacientes con trastorno depresivo mayor pueden experimentar un empeoramiento de su depresión y/ o la aparición de ideación y comportamiento suicida (ideas de suicidio) o cambios inusuales en el comportamiento, ya sea que estén o no tomando medicamentos antidepresivos, y este riesgo puede persistir hasta que se produzca una remisión significativa. Estudios a corto plazo controlados con placebo de medicamentos antidepresivos (ISRS y otros) demostraron que estos fármacos aumentan el riesgo de pensamientos y conductas suicidas en niños, adolescentes y adultos jóvenes (entre 18 y 24 años) con trastorno depresivo mayor y otros trastornos psiquiátricos. Estudios a corto plazo no muestran un aumento en el riesgo de suicidio con antidepresivos en comparación con placebo en adultos por encima de 24 años, y hubo una reducción de los suicidios asociados en adultos mayores de 65 años. Se debe considerar el cambio de régimen terapéutico, incluyendo la posibilidad de suspender el medicamento, en pacientes cuya depresión empeore, o en quienes están experimentando ideas suicidas o síntomas que podrían ser precursores de empeoramiento de la depresión, especialmente si estos síntomas son severos, con un inicio abrupto, o no eran parte del cuadro clínico inicial del paciente. Pacientes que reciben IMAOs, tioridazina o mesoridazina no deben iniciar fluoxetina sino hasta 14 días después de suspenderlas. Tampoco deben iniciar IMAOs, tioridazina o mesoridazina sino hasta cinco semanas después de haber suspendido la fluoxetina. Cuando se usa IMAO se puede presentar una reacción severa, el síndrome serotoninérgico (hipertermia, rigidez muscular, cambios mentales/agitación e inestabilidad autonómica). La fluoxetina puede elevar los niveles plasmáticos de tioridazina e incrementar el riesgo de prolongación del intervalo QT, que puede llevar a arritmias ventriculares serias tales como torsade de pointes y muerte súbita. La fluoxetina se ha asociado con casos de "rash" y eventos alérgicos que incluyen vasculitis, síndrome lúpico, laringoespasmo, anafilaxia y enfermedad pulmonar inflamatoria. Puede precipitar un cambio a manía o hipomanía en pacientes con enfermedad bipolar. Puede causar insomnio, ansiedad, nerviosismo, anorexia. Usar con precaución en pacientes en quienes la pérdida de peso no es deseable. Precaución al operar maquinaria o conducir. Precaución en pacientes con historia de convulsiones o condición predisponente, tales como daño cerebral, alcoholismo o terapia concomitante con otros fármacos que disminuyen el umbral convulsivo. Usar con precaución en pacientes con daño hepático o renal, y en adultos mayores. La fluoxetina puede causar hiponatremia, en algunos casos, la hiponatremia aparece como resultado del síndrome de secreción inapropiada de hormona antidiurética. La fluoxetina puede alterar la función plaquetaria y puede aumentar el riesgo de alteraciones hematológicas, como equimosis, hematomas, epistaxis y petequias. Los pacientes deben ser advertidos acerca del riesgo de sangrado con el uso concomitante de fluoxetina con antiinflamatorios no esteroideos, ácido acetilsalicílico, warfarina u otros medicamentos que puedan afectar la coagulación. Puede alterar el control de glucemia en diabéticos. Debido a la vida media prolongada de la fluoxetina o sus metabolitos, los efectos e interacciones pueden persistir por períodos largos después de suspender. Puede causar o exacerbar la disfunción sexual. Se ha reportado midriasis con el uso de fluoxetina, por lo que se debe tener precaución al prescribir el medicamento en pacientes con presión intraocular elevada o en aquellos con riesgo de glaucoma agudo de ángulo cerrado.