GARAMICINA SOLUCION INYECTABLE - Dosificación

Vias de administración: GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE de 40 mg: Intramuscular o intravenosa de acuerdo al registro sanitario. GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE de 80 mg: Intramuscular o intravenosa de acuerdo al registro sanitario. GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE de 120 mg: Intramuscular de acuerdo al registro sanitario. GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE de 160 mg: Parenteral de acuerdo al registro sanitario. GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE por 120 y 160 mg Se recomienda usarlas exclusivamente por vía I.M. Este texto se encuentra en la parte de Presentaciones. Las dosis recomendadas para administración intravenosa e intramuscular son las mismas. GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE puede ser administrada por via subconjuntival o subcapsular (cápsula de Tenón), por nebulización o por instilación directa endotraqueal. Para la administración intravenosa en adultos, una dosis única de GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE puede diluirse en 50 a 200ml de solución salina normal estéril o en solución estéril de dextrosa en agua al 5%. La solución puede administrarse por infusión durante un período de media hora a dos horas. En ciertas circunstancias una dosis única de GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE puede también administrarse directamente en la vena o en el tubo plástico de infusión, lentamente, en un período de 2 a 3 minutos. Las inyecciones subconjuntivales y subcapsulares (cápsula de Tenón) deben ser administradas únicamente por aquellos expertos en su administración. GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE no debe premezclarse físicamente con otros fármacos sino que debe administrarse por separado de acuerdo con la ruta y el programa posológico recomendado. Es deseable medir las concentraciones séricas máximas y mínimas de gentamicina, para cerciorarse de obtener valores adecuados y no excesivos. Después de la administración de GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE intravenosa o intramuscular en 2 ó 3 dosis, la concentración máxima, medida 30 minutos a una hora después de la administración, se espera que fluctúe entre 4 y 6 mcg/ml. Con una administración de una sola vez al día, transitoriamente, la concentración máxima se puede anticipar. Con todos los regímenes, la dosis debe ser ajustada para evitar concentraciones prolongadas superiores a 12 mcg/ml. Los niveles séricos mínimos por encima de 2 mcg/ml deberán evitarse justamente antes de la próxima dosis. La duración usual del tratamiento para todos los enfermos es de 7 a 10 días. En infecciones complicadas se puede necesitar un curso más largo de tratamiento. En tales casos se recomienda la observación estrecha de las funciones renal, auditiva y vestibular, ya que es más probable que ocurra toxicidad cuando el tratamiento se extiende por más de 10 días. La dosificación debería reducirse si esta indicado. Administración intramuscular: Pacientes adultos con función renal normal. La dosis recomendada es de 3 mg/kg/día administrados en 3 dosis iguales cada 8 horas o en 2 dosis iguales cada 12 horas, o en una sola dosis al día. Infecciones que amenazan la vida del paciente: En pacientes cuya vida peligra por la infección se pueden administrar hasta 5 mg/kg/día en 3 ó 4 dosis iguales. Esta dosis debe reducirse a 3 mg/kg/día tan pronto el estado del paciente mejore. Infecciones moderadas: Cuando el estado del paciente es moderado, la dosis recomendada es de 2 mg/kg/día administrados en 2 dosis iguales o en una sola dosis; en caso de que no se observe pronta respuesta clínica al tratamiento, debe aumentarse a 3 mg/kg/día, administrados en tres dosis iguales. Infecciones del tracto urinario: En pacientes con infección del tracto urinario, particularmente crónica o recurrente y sin evidencia de disfunción renal, 160 mg/ 2 ml pueden ser administrados diariamente por un período de 7 a 10 días. Para adultos que pesen menos de 50 kg la dosis diaria única debe ser de 3,0 mg/kg de peso. La posología debe modificarse en enfermos con insuficiencia renal. Las concentraciones séricas de gentamicina deben determinarse siempre que sea posible. Los esquemas posológicos descritos anteriormente no deben considerarse como recomendaciones rígidas, sino solamente como guías para la dosificación cuando no es posible determinar las concentraciones séricas de gentamicina. Un método para ajustar la dosificación consiste en aumentar el intervalo entre las dosis.


En enfermos con infecciones graves e insuficiencia renal, puede ser aconsejable administrar el antibiótico más frecuentemente pero en menor dosis. En dichos sujetos, deben determinarse las concentraciones séricas de gentamicina. Después de la dosis inicial usual, debe hacerse el cálculo para determinar la dosis reducida que debe administrarse. En adultos con insuficiencia renal sometidos a hemodiálisis, la cantidad de gentamicina removida en sangre puede variar dependiendo de varios factores inclusive el método de diálisis empleado. Una hemodiálisis de 6 horas puede reducir las concentraciones séricas de gentamicina en aproximadamente 50%. Una diálisis de más corta duración eliminaría menos cantidad del antibiótico. La dosificación recomendada al final de cada período de diálisis es de 1 a 1,7 mg/kg dependiendo de la gravedad de la infección.