GARAMICINA SOLUCION INYECTABLE - Precauciones

Los enfermos tratados con aminoglicósidos deben estar bajo observación clínica estrecha debido a la posible toxicidad asociada con su uso. Se recomienda la vigilancia de las funciones renal y del octavo nervio craneano durante el tratamiento especialmente en enfermos con insuficiencia renal previa. La orina debe examinarse para determinar si hay disminución de la gravedad específica, aumento de la excreción de proteínas, o presencia de células o cilindros. Debe determinarse periódicamente el nitrógeno ureico en sangre, la creatinina sérica o la depuración de creatinina. Los signos de ototoxicidad (mareos, vértigo, tinnitus, zumbido de oídos y disminución de la audición) o de nefrotoxicidad requieren la modificación de la dosis o suspensión del antibiótico. Las concentraciones séricas de los aminoglucósidos se deben determinar siempre que sea posible a fin de asegurar niveles adecuados y al mismo tiempo evitar concentraciones potencialmente tóxicas. Durante la observación de las concentraciones máximas de gentamicina deben evitarse los niveles prolongados por encima de 12 mcg/ml. Cuando se determinen las concentraciones residuales séricas, debe ajustarse la dosis para que dichas concentraciones no excedan de 2 mcg/ml. Los pacientes con quemaduras extensas, alteraciones farmacocinéticas pueden dar lugar a la disminución de las concentraciones séricas de los aminoglucosidos. En estos pacientes tratados con gentamicina, deberán determinarse las concentraciones séricas como base para el ajuste de la dosis. Debe evitarse el uso sistémico o tópico concomitante y/o secuencial de otros antibióticos potencialmente neurotóxicos y/o nefrotóxicos tales como cisplatina, cefaloridina, kanamicina, amikacina, neomicina, polimixina B, colistina, paromomicina, estreptomicina, tobramicina, vancomicina y viomicina. Otros factores que pueden aumentar el riesgo de ototoxicidad para el enfermo son la edad avanzada y la deshidratación. El uso concomitante de la gentamicina con diuréticos potentes tales como el ácido etacrínico o la furosemida, debe evitarse, ya que ciertos diuréticos son de por si ototóxicos. Además, cuando se administran por vía intravenosa, los diuréticos pueden potenciar la toxicidad del aminoglicósido alterando la concentración del antibiótico en el suero y en los tejidos. Los antibióticos neuro y nefrotóxicos pueden absorberse a través de las superficies corporales después de las aplicaciones o irrigaciones locales. Debe tomarse en consideración la potencialidad de toxicidad. Se ha comunicado un aumento de nefrotoxicidad después del uso concomitante de aminoglucósidos y ciertas cefalosporinas. Se ha observado bloqueo neuromuscular y la parálisis respiratoria en el gato con dosis altas (40mg/kg) de gentamicina. Debe considerarse en el hombre esta posibilidad si la gentamicina se administra a enfermos que reciben bloqueadores neuromusculares como la succinilcolina, tubocurarina o decametonio; anestésicos o transfusiones masivas de sangre anticoagulada con citrato. Los aminoglucósidos deben ser usados con precaución en pacientes con patología neuromuscular, como miastenia gravis, parkinsonismo o botulismo infantil. Los enfermos ancianos pueden tener un cierto grado de insuficiencia renal que puede no manifestarse en los exámenes de laboratorio de rutina tales como el BUN o la creatinina sérica. La depuración de la creatinina es un exámen más especifico. La observación de la función renal durante el tratamiento con gentamicina, como con otros aminoglucósidos, es particularmente importante en dichos enfermos. Se han observado casos de un síndrome similar al síndrome de Fanconi, con acidosis metabólica y aminoaciduria en algunos adultos y lactantes tratados con gentamicina. Se ha demostrado alergenicidad cruzada entre los aminoglucósidos. Los enfermos deben estar bien hidratados durante el tratamiento. La mezcla in vitro de un aminoglucósido con antibióticos betalactámicos (penicilinas o cefalosporinas) puede ocasionar inactivación significativa mutua. Aun al administrarse el aminoglucósido y el fármaco penicilínico por separado y a través de distintas vías, se han comunicado reducciones en los niveles séricos y en la vida sérica media del aminoglucósido en enfermos con insuficiencia renal y en algunos con función renal normal. También se ha observado reducciones en la vida media sérica de gentamicina en pacientes con insuficiencia renal grave que recibieron carbenicilina concomitantemente con gentamicina. Generalmente, tal inactivación del aminoglicósido es clínicamente significativa solamente en los sujetos con insuficiencia renal grave. El tratamiento con gentamicina puede resultar en la proliferación de gérmenes no susceptibles. Si esto ocurre, está indicado el tratamiento apropiado. GARAMICINA® SOLUCIÓN INYECTABLE contiene bisulfito de sodio que puede causar reacciones alérgicas, inclusive síntomas anafilácticos, o ataques asmáticos de menor gravedad en personas susceptibles.