GENTAMICINA - Advertencias

Los enfermos tratados con aminoglucósidos deberán estar bajo observación clínica estrecha debido a la posible toxicidad asociada con su uso. Se recomienda la vigilancia de las funciones renal y del octavo nervio craneal durante el tratamiento especialmente en pacientes con insuficiencia renal previa. La orina debe examinarse para determinar si hay aumento de la excreción de proteínas o presencia de células o cilindros. Debe determinarse periódicamente el nitrógeno ureico en sangre, la creatinina sérica o la depuración de creatinina. Los signos de ototoxicidad (mareo, vértigo, tinnitus e hipoacusia) o de nefrotoxicidad requieren la modificación de dosis o suspensión del medicamento. Las concentraciones séricas de los aminoglucósidos se deben determinar siempre que sea posible a fin de asegurar niveles adecuados y al mismo tiempo evitar concentraciones potencialmente tóxicas. Los pacientes con quemaduras extensas, alteraciones farmacocinéticas pueden dar lugar a diminución de las concentraciones séricas. En estos pacientes tratados con gentamicina, debería determinarse las concentraciones séricas como base para el ajuste de la dosis. La mezcla in vitro de un aminoglucósido con antibióticos betalactámicos (penicilinas o cefalosporinas) puede causar una inactivación significativa mutua. Aun al administrarse el aminoglucósido y una penicilina por separado y a través de distintas vías, se han comunicado reducciones en los niveles séricos en la vida media del aminoglucósido en pacientes con falla renal y en pacientes con función renal normal. Generalmente tal inactivación del aminoglucósido es significativa en pacientes con insuficiencia renal grave. El tratamiento con gentamicina puede resultar en la proliferación de gérmenes no susceptibles y está indicado instaurar el tratamiento adecuado.