Prospecto IRBETIAZID 150_IRBETIAZID 300

Descripción
La hidroclorotiazida es un diurético con efectos natriuréticos y antihipertensivos. No se conoce completamente el mecanismo del efecto antihipertensivo de la hidroclorotiazida. Las tiazidas actúan sobre el mecanismo tubular renal de reabsorción de electrolitos, aumentando la excreción de sodio y cloruros en cantidades aproximadamente equivalentes. La natriuresis ocasiona una pérdida secundaria de potasio y bicarbonato. La hidroclorotiazida incrementa la actividad de la renina plasmática, aumenta la secreción de aldosterona y disminuye el potasio sérico. Irbesartán es un antagonista no peptídico, irreversible, específico y selectivo (10 veces más que losartán) de los receptores de angiotensina II (subtipo AT1) localizados en la musculatura lisa de las paredes vasculares arteriales. Irbesartán no inhibe las enzimas del sistema renina-angiotensina, ni afecta otros receptores de hormonas o canales iónicos involucrados en la regulación cardiovascular de la presión arterial y la homeostasis del sodio. Los niveles de potasio sérico no se afectan significativamente con las dosis recomendadas. Irbesartán no tiene efectos notorios sobre el colesterol, triglicéridos, la glucosa o el ácido úrico séricos. No requiere activación metabólica para su acción. La coadministración de un antagonista del receptor de angiotensina II tiende a revertir la pérdida de potasio asociada con los diuréticos tiazídicos.
Composición
Cada tableta de IRBETIAZID® 150 contiene irbesartán 150 mg, hidroclorotiazida 12,5 mg Cada tabletas de IRBETIAZID® 300 contiene irbesartán 300 mg, hidroclorotiazida 12,5 mg.
Farmacodinamia
Los efectos de la combinación son aditivos en la reducción de las cifras de presión arterial y no está influenciada por edad, raza o género. El efecto reductor de la presión arterial de la hidroclorotiazida en combinación con irbesartán se nota desde la primera dosis, se aprecia en forma significativa en 1-2 semanas llegando a su efecto máximo alrededor de las 4-6 semanas, efecto que se mantiene en el largo plazo. Después de suspenderlo, la presión arterial retorna gradualmente a los valores iniciales. No se ha observado hipertensión de rebote con irbesartán o hidroclorotiazida. Los efectos ortostáticos son infrecuentes, pero puede esperarse que se presenten en pacientes que desarrollan depleción de sodio y/o de volumen.
Indicaciones
IRBETIAZID® está indicado en el tratamiento de la hipertensión arterial. Puede usarse solo o en combinación con otros antihipertensivos (p. ej., betabloqueadores y antagonistas del canal de calcio de acción larga).
Dosificación
IRBETIAZID® se puede administrar al tiempo o lejos de los alimentos. El tratamiento debe ajustarse dependiendo de la respuesta individual. Adultos: Cuando desde el punto de vista clínico se considere apropiado, se puede considerar el cambio directo de la monoterapia a las combinaciones fijas en pacientes que no logran controlarse en forma adecuada con antihipertensivos solos, de la siguiente manera: Aquellos pacientes que no respondan adecuadamente a 150 mg de irbesartán o a hidroclorotiazida en monoterapia pueden ser prescritos con IRBETIAZID® 150 (irbesartán 150 mg/hidroclorotiazida 12,5 mg). En aquellos pacientes cuya presión no se controle adecuadamente con 300 mg de irbesartán solo o con IRBETIAZID® 150 mg, se puede aumentar la dosis a IRBETIAZID® 300 (irbesartán 300 mg/hidroclorotiazida 12,5 mg). No se recomiendan dosis superiores a 300 mg de irbesartán y 25 mg de hidroclorotiazida por día. Si la presión arterial no se controla apropiadamente con IRBETIAZID® solo a dosis máximas, puede adicionarse otro medicamento antihipertensivo (p. ej.: un bloqueador del canal de calcio de acción larga o un bloqueador beta-adrenérgico).
Contraindicaciones
Hipersensibilidad al medicamento o a sus excipientes, o a otros fármacos derivados de la sulfonamida (como las tiazidas). Embarazo y lactancia (categoría C, en el 1er. trimestre y categoría D en el 2do. y 3er. trimestres). Debido a la hidroclorotiazida presente en el producto no se recomienda en pacientes con: Insuficiencia renal severa (depuración de creatinina < 30 ml/min), hipopotasemia refractaria, hiperkalemia, insuficiencia hepática grave, cirrosis biliar, colestasis.
Efectos indeseables
En general, son leves y transitorios, sin relación con la dosis ni la edad, el género o la raza. Se han reportado fatiga, edema, erupciones cutáneas, boca seca, náusea/vómito, dolor musculoesquelético y cefaleas. Otras reacciones adversas que posiblemente ocurran: Diarrea, hipotensión (ortostática), oleadas de calor, cambios de la libido, taquicardia y edema de las extremidades. También se han reportado raramente alteraciones del ECG, prurito, dolor abdominal y sensación de debilidad en las extremidades. Como con otros antagonistas del receptor AT1 de angiotensina II, se han reportado muy raros casos de reacciones de hipersensibilidad (angioedema, urticaria). Las siguientes reacciones se han reportado, sin que se haya establecido relación de causalidad: Astenia, hiperpotasemia, mialgia, ictericia, pruebas de función hepática elevadas e insuficiencia renal, incluyendo casos aislados de falla renal en pacientes en riesgo. Es importante tener en cuenta que se pueden presentar alguno de los eventos adversos reportados con el uso de hidroclorotiazida sola o del irbesartán solo. En general, en los resultados de las pruebas de laboratorio, no se presentan cambios que tengan significado clínico. En caso de sobredosificación, el paciente debe vigilarse estrechamente y el tratamiento debe ser sintomático y de soporte, con el adecuado reemplazo de líquidos y electrolitos. Las medidas sugeridas pueden incluir inducción de vómito y/o lavado gástrico. Los signos y síntomas más comunes observados en adultos con sobredosis de hidroclorotiazida son los causados por depleción de electrolitos (hipopotasemia, hipocloremia, hiponatremia) y por deshidratación consecuente a diuresis excesiva. Si se ha administrado también un glucósido cardíaco (p. ej.: digoxina) u otro compuesto antiarrítmico (p. ej.: sotalol), la hipopotasemia puede acentuar la arritmia cardíaca. Hemodiálisis: No es útil para el irbesartán y no está establecido el grado en el que la hidroclorotiazida se remueve por este procedimiento.
Precauciones
En general, en pacientes con antecedentes de alergia o asma bronquial, es más probable que se presenten las reacciones de hipersensibilidad. En simpatectomizados: Pueden incrementarse los efectos antihipertensivos de los diuréticos tiazídicos. Pueden presentarse oliguria y/o azoemia progresiva o insuficiencia renal aguda y/o muerte en pacientes hipertensos con estenosis de la arteria renal en uno o ambos riñones, o aquellos con insuficiencia cardiaca congestiva severa (dado que su función renal depende de la actividad del sistema renina-angiotensina-aldosterona). En pacientes con insuficiencia hepática o enfermedad hepática progresiva: Emplear con cautela, puesto que alteraciones menores del balance de líquidos y electrólitos pueden precipitar un coma hepático. Desequilibrio de electrolitos y metabólico: Las tiazidas (cuando se usan solas, especialmente en dosis altas) pueden causar desequilibrios hidroelectrolíticos tales como hiponatremia, alcalosis hipoclorémica e hipopotasemia; no obstante, la terapia concomitante con irbesartán reduce la frecuencia de hipopotasemia inducida por diuréticos. El déficit de cloro es leve y en general no requiere tratamiento. Las tiazidas disminuyen la excreción de calcio y pueden ocasionar una ligera e intermitente elevación del calcio sérico. La hipercalcemia sugiere la posibilidad de hiperparatiroidismo. Las tiazidas deben descontinuarse antes de llevar a cabo pruebas de función paratiroidea. Se ha observado que las tiazidas aumentan la excreción urinaria de magnesio, lo que puede llevar a hipomagnesemia. Puede presentarse hiperuricemia y precipitarse un ataque agudo de gota en algunos pacientes que reciben terapia con tiazidas. Los requerimientos de insulina podrían estar aumentados en pacientes diabéticos y una diabetes mellitus latente puede hacerse manifiesta durante la administración de tiazidas. El aumento en los niveles de colesterol y triglicéridos se ha asociado a la terapia con tiazidas. Sin embargo, no se han reportado estos efectos, o han sido mínimos, con la dosis de 12,5 mg de hidroclorotiazida contenida en IRBETIAZID®. Puede ser necesaria la vigilancia de los parámetros de laboratorio en pacientes con riesgo de alteraciones metabólicas y de electrólitos. Se ha reportado exacerbación o activación de lupus eritematoso sistémico con el uso de diuréticos tiazídicos. Hipotensión en pacientes con depleción del volumen: Podría esperarse que se presente hipotensión sintomática en pacientes que desarrollan depleción de sodio o de volumen, que se deben corregir antes de iniciar la terapia con IRBETIAZID®. Las tiazidas pueden reforzar el efecto de otros compuestos antihipertensivos. Si durante la terapia con IRBETIAZID® se detecta embarazo, el medicamento debe descontinuarse tan pronto como sea posible. Las tiazidas atraviesan la barrera placentaria y aparecen en la sangre del cordón.
Interacciones
Irbesartán no afecta la farmacocinética de hidroclorotiazida, digoxina, warfarina, nifedipino ni simvastatina. Diuréticos ahorradores de potasio, suplementos de potasio o sustitutos salinos que contengan potasio: Podría causar un incremento del potasio sérico. La terapia concomitante con hidroclorotiazida podría reducir la frecuencia de este efecto. Alcohol, barbitúricos o narcóticos: Se puede presentar potenciación de la hipotensión ortostática inducida por la hidroclorotiazida. Compuestos antidiabéticos (agentes orales e insulina): Las tiazidas pueden aumentar los niveles de glucosa sanguínea, por lo que podría requerirse un ajuste de la dosis de la medicación antidiabética. Medicación antigotosa: Puede requerirse un ajuste en la dosis de la medicación antigotosa puesto que la hidroclorotiazida puede aumentar el nivel sanguíneo de ácido úrico. Glucósidos cardíacos (p. ej.: digoxina) y otros compuestos antiarrítmicos (p. ej.: sotalol): La hipopotasemia inducida por diuréticos podría acentuar arritmias cardiacas. Sales de calcio: Los diuréticos tiazídicos podrían aumentar los niveles séricos de calcio debido a la disminución de su excreción. Si se prescribe un suplemento de calcio o un compuesto ahorrador de calcio (p. ej., terapia con vitamina D), deben vigilarse los niveles séricos de calcio y ajustar la dosis de calcio. Resinas de colestiramina y colestipol: Generan un retardo o disminuyen la absorción de hidroclorotiazida, por lo que se recomienda que IRBETIAZID® se tome al menos una hora antes o cuatro horas después de estos medicamentos. Litio: Los diuréticos reducen la depuración renal de litio y aumentan el riesgo de toxicidad por litio por lo que la coadministración con IRBETIAZID® debe hacerse con cautela, vigilando frecuentemente de los niveles séricos de litio. Antiiflamatorios no esteroideos (AINEs): En algunos pacientes pueden reducir los efectos de los diuréticos tiazídicos. Otros diuréticos y compuestos antihipertensivos: La hidroclorotiazida puede potenciar el efecto de otros medicamentos antihipertensivos, especialmente compuestos ganglionares o bloqueadores adrenérgicos periféricos. Hidroclorotiazida con diazóxido: Vigilar glucemia, uricemia y presión arterial. Agentes usados durante un procedimiento quirúrgico: Dado que la hidroclorotiazida puede potenciar los efectos de relajantes musculares no despolarizantes, así como de los medicamentos preanestésicos y anestésicos usados en cirugía (p. ej.: tubocurarina) pueden requerirse ajustes y reducción de dosis o, de ser posible, descontinuar la terapia con hidroclorotiazida una semana antes de la cirugía. Carcinogénesis, mutagénesis, disminución de la fertilidad, toxicidad fetal: Aun cuando el potencial carcinogénico de la combinación irbesartán e hidroclorotiazida no se ha evaluado en estudios animales, la amplia experiencia con hidroclorotiazida en humanos no ha logrado demostrar alguna asociación entre su uso e incremento de estas complicaciones así como los estudios efectuados durante dos años, en ratas y ratones, administrando irbesartán solo a dosis que corresponden a una exposición sistémica entre la de 4-25 veces (ratas) y de 4-6 veces (ratones) las exposiciones en humanos que reciben 300 mg diarios. No se observaron efectos significativos sobre el número de cuerpos lúteos, implantes o fetos vivos. Además, irbesartán no afecta la supervivencia, el desarrollo o la reproducción de la cría. Con hidroclorotiazida, la amplia experiencia en humanos no ha revelado alguna asociación entre su uso y disminución de la fertilidad. Con base en estos datos, no hay inquietud respecto a efectos adversos potenciales sobre la fertilidad con el uso de IRBETIAZID®. Lactancia: Se desconoce si irbesartán o sus metabolitos se excretan en la leche humana. A causa del riesgo potencial para el bebé, debe tomarse la decisión entre discontinuar la lactancia o el medicamento, tomando en consideración la importancia de IRBETIAZID® para el tratamiento de la madre. Uso en pacientes geriátricos: En pacientes que recibieron irbesartán durante los estudios clínicos, no se observaron diferencias generales en eficacia o seguridad entre pacientes ancianos (65 años o más) y pacientes jóvenes. Uso pediátrico: No se ha aprobado su uso en esta población. Efecto sobre la habilidad de conducir y uso de maquinaria: No se han estudiado específicamente los efectos de IRBETIAZID® sobre estas habilidades aunque por norma general se debe tomar en cuenta que ocasionalmente se presenta mareo durante el tratamiento de la hipertensión.
Presentación
IRBETIAZID® 150: Tabletas, caja por 16 y por 28 tabletas (Reg. San. No. INVIMA 2005M-0004376). IRBETIAZID® 300: Tabletas, caja por 16 y por 28 tabletas (Reg. San. No. INVIMA 2005 M-0004228).

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