METFORMINA/GLINBENCLAMIDA MK - Precauciones

El tratamiento con Glibenclamida debe estar acompañado de una dieta prescrita. Se pueden presentar reacciones semejantes a las del disulfiram cuando se ingiere alcohol. Durante el tratamiento se pueden presentar reacciones de fotosensibilidad. La combinación de Metformina y Glibenclamida puede llegar a producir hipoglucemia, por lo que se requiere una adecuada selección del paciente, una apropiada dosificación e instrucciones claras con respecto a la presencia de síntomas de hipoglucemia, para disminuir el riesgo de que se presente esta entidad. En casos de insuficiencia suprarrenal o hipofisiaria, se aumentan las probabilidades de que se presente un evento hipoglucémico. Los pacientes adultos mayores son más sensibles a los efectos de la Glibenclamida, dado que se reduce el metabolismo y la excreción, por lo cual es preferible evitar los hipoglucemiantes orales de acción prolongada. Se debe tener un control en forma periódica de la glicemia pre y posprandial. Se puede presentar hipoglucemia por lo cual debe instruirse al paciente y su familia. Se debe realizar un balance riesgo/beneficio y control estricto en pacientes con insuficiencia renal, hepática o suprarrenal, debilidad general, malnutrición, náuseas, vómitos, insuficiencia hipofisaria y disfunción tiroidea. Según criterio médico, se puede utilizar insulina en intervenciones quirúrgicas y en casos de descompensación. En caso de cambiar un hipoglucemiante por Glibenclamida, esto debe ser siempre bajo supervisión e indicación médica, iniciar 24 horas después de la última toma, iniciando con 2,5 mg y ajustando la dosis en forma semanal de acuerdo con la evolución del paciente. Si es cloropropamida se debe esperar 48 horas salvo otra indicación médica. Se debe informar al paciente que nunca se debe corregir el olvido de una dosis con una mayor en la siguiente toma, se debe instruir al paciente y a su familia cómo actuar en estas situaciones y ante otras posibles eventualidades. La combinación de Metformina y Glibenclamida no debe ser utilizada en pacientes que ingieren importantes cantidades de alcohol, tampoco en casos de hemorragias, septicemias, insuficiencia cardíaca o respiratoria, obstrucción vascular, estado de choque o con insuficiencia renal o hepática, pues todas estas condiciones aumentan el riesgo de que se produzca acidosis láctica. Tampoco deberá utilizarse en pacientes con insuficiencia hepatocelular e intoxicación alcohólica aguda.