HIPERHIDROSIS - Tratamiento

El tratamiento puede abarcar:
  • Antitranspirantes: la sudoración excesiva se puede controlar con antitranspirantes fuertes, los cuales taponan los conductos sudoríparos. Los productos que contienen del 10 al 15% de hexahidrato de cloruro de aluminio son la primera línea de tratamiento para la sudoración en las axilas. A algunos pacientes se les puede prescribir un producto que contenga dosis más altas de cloruro de aluminio, que se aplica en las noches en las áreas afectadas. Los antitranspirantes pueden causar irritación de la piel y las dosis fuertes de cloruro de aluminio pueden estropear la ropa. Nota: los desodorantes no previenen la sudoración, pero ayudan a reducir el olor corporal.
  • Medicamentos: los medicamentos anticolinérgicos, como el glucopirrolato (Robinul, Robinul-Forte), ayudan a prevenir la estimulación de las glándulas sudoríparas, pero, aunque son efectivos con algunos pacientes, estos medicamentos no han sido estudiados tan bien como otros tratamientos. Los efectos secundarios son, entre otros: boca reseca, mareo y problemas con la micción. Los betabloqueadores o las benzodiazepinas pueden ayudar a reducir la sudoración relacionada con el estrés.
  • Lontoforesis: este procedimiento aprobado por la FDA utiliza electricidad para cerrar temporalmente la glándula sudorípara y es más efectivo para la sudoración de las manos y de los pies. Las manos y los pies se meten en agua y luego se pasa una corriente eléctrica suave a través de ésta. La electricidad se incrementa gradualmente hasta que el paciente sienta una ligera sensación de hormigueo. La terapia dura aproximadamente de 10 a 20 minutos y requiere varias sesiones. Los efectos secundarios, aunque son poco comunes, abarcan ampollas y agrietamiento de la piel.
  • Botox: la toxina botulínica tipo A (Botox) fue aprobada por la FDA en 2004 para el tratamiento de la sudoración intensa en las axilas, una afección llamada hiperhidrosis axilar primaria. Pequeñas dosis de toxina botulínica purificada inyectadas debajo del brazo bloquean temporalmente los nervios que estimulan la sudoración. Los efectos secundarios incluyen dolor en el sitio de la inyección y síntomas similares a la gripe. Si se está pensando en aplicarse Botox en otras áreas de sudoración excesiva, se recomienda hablar con el médico en detalle. El Botox utilizado para el sudor en las palmas de las manos puede causar debilidad leve pero temporal e intenso dolor.
  • Simpatectomía torácica endoscópica (ETS, por sus siglas en inglés): en casos graves, se puede recomendar un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo, llamado simpatectomía. Este procedimiento se lleva a cabo en pacientes con sudoración excesiva en las palmas de las manos y no es tan efectivo en aquellos pacientes con transpiración excesiva en las axilas. La cirugía cierra la señal que le ordena al cuerpo sudar excesivamente y se lleva a cabo con el paciente dormido bajo el efecto de la anestesia general. El médico hace dos o tres cortes pequeños bajo el brazo y se colapsa el pulmón del paciente, de tal manera que el cirujano tiene más espacio para trabajar. Se inserta una pequeña cámara, llamada endoscopio, para guiar al cirujano hacia el nervio apropiado. Después de identificar el nervio asociado con la glándula hiperactiva, se extrae éste o se destruye. El pulmón se restablece a su estado normal y la herida se cierra con suturas. Un procedimiento idéntico se realiza en el otro lado del cuerpo. Este procedimiento le toma al cirujano aproximadamente media hora y los pacientes por lo general se pueden ir a casa al día siguiente, aunque pueden experimentar dolor alrededor de una semana. Realizar esta cirugía requiere de un entrenamiento especial, razón por la cual antes de someterse a ella, se recomienda asegurarse de que el cirujano tenga el entrenamiento apropiado. Los riesgos abarcan daño arterial, daño al nervio e incremento de la sudoración. La recurrencia de la sudoración se da en aproximadamente el 50% de los pacientes.