PREDIAL LEX - Dosificación

Vía de administración: Oral. El paciente debe recibir una dosis de tratamiento farmacológico personalizado siendo ésta, la mínima necesaria para el adecuado control de su padecimiento. Se recomienda iniciar la administración de Predial® Lex, con la dosis mínima de 500 mg, y administrar ésta una sola por la noche, con la cena. Las tabletas deben ser deglutidas, jamás masticadas o fraccionadas. Para identificar la dosis mínima adecuada de cada paciente, es recomendable incrementar la dosis inicial mencionada en forma escalonada y con dosis graduales (500 mg semanalmente), hasta el control de la hiperglucemia o alcanzar el máximo de 2000 mg al día. Durante esta etapa, el control deberá llevarse con determinaciones de glucemia plasmática en ayunas. Cambio de una metformina normal a Predial® Lex: Se substituirá la medicación sin ningún período de ajuste. La administración de metformina de liberación prolongada se realizará sólo por la noche, una vez al día. Cambio de otro antidibético a Predial® Lex: Cuando un paciente requiera cambiar de medicamento para el control de la hiperglucemia, cualquiera que sea este (excepto cloropropamida), a metformina de liberación prolongada, no será necesario ningún período de transición. Si el medicamento a substituir es clorpropamida, deberá esperar 48 hrs (por su larga vida media), antes de iniciar el tratamiento a dosis bajas de metformina de liberación prolongada (500 mg/día/con la cena). Con ello se evitará un efecto de potencialización y riesgo de hipoglucemia. Observar cuidadosamente por 2 semanas. Una vez transcurrido este tiempo, se procederá a la determinación de la dosis óptima, incrementando gradualmente (500 mg semanalmente, controlado con glucemia plasmática en ayuno), hasta el control de la hiperglucemia o la dosis máxima de 2000 mg/día. Terapia concomitante con otro antidiabético: Si el paciente no ha respondido a la monoterapia de metformina de liberación prolongada a dosis máxima, en un período de 4 semanas, deberá considerarse la administración de una sulfonilurea ajustando la dosis elevación de creatinina sérica; instaurar terapia intensiva sintomática y vigilancia estrecha. La hemodiálisis remueve efectivamente la metformina y puede corregir la acidosis láctica inducida por metformina. El cuadro clínico franco presenta los síntomas y signos premonitorios y además hiperventilación, hipotermia, coma y colapso cardiovascular, coma, disminución del pH sanguíneo (7.2 ó menos), lactacidemia de 5 mmol/L o mayor, creatinemia, y elevación de la relación lactato/piruvato. Ante tal cuadro hospitalizar al paciente, suspender la metformina, instaurar terapia intensiva para corregir la acidosis con bicarbonato de sodio (una dosis razonable es iniciar con 1 a 2 mEq/kg), deben ser monitorizados los gases sanguíneos para guiar la terapia con bicarbonato y si se tiene el equipo necesario dializar al paciente. La hemodiálisis puede ser de utilidad en restaurar la relación ácido/base, el balance de líquidos y electrolitos y es necesario considerarla en aquellos pacientes que continúan deteriorándose a pesar del tratamiento establecido.