FOSAMPRENAVIR CáLCICO - Precauciones y advertencias

Antes de comenzar la administración de fosamprenavir/ritonavir en pacientes previamente tratados con inhibidores de proteasas, se debe considerar que no hay experiencia suficiente para establecer la equivalencia clínica entre fosamprenavir/ritonavir y lopinavir/ritonavir, así como también que la administración diaria de fosamprenavir más ritonavir no está recomendada en pacientes previamente tratados con inhibidores de proteasas. Puesto que fosamprenavir es metabolizado en hígado, se recomienda administrar con precaución a pacientes con insuficiencia hepática leve o moderada. En estos casos, se requiere disminuir la dosis. Administrar con precaución a pacientes con hemofilia A y B ya que se han detectado casos de sangrado espontáneo durante el tratamiento. Los pacientes tratados con fosamprenavir pueden padecer de redistribución y/o acumulación de grasa que incluye obesidad, crecimiento de la grasa dorsocervical, depleción de grasa periférica y facial, aumento de los senos y apariencia cushingoide. Como el tratamiento con fosamprenavir más ritonavir produce aumento de los niveles de triglicéridos, se aconseja realizar en forma periódica su evaluación. Se recomienda advertir a los pacientes tratados con fosamprenavir e inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (PDE5) que poseen mayor riesgo de padecer los efectos adversos de los inhibidores de PDE5 (hipotensión, cambios visuales y priapismo). Puesto que el uso de fosamprenavir modifica los niveles de etinilestradiol, no se recomienda el uso de anticonceptivos orales. El uso de fosamprenavir puede estar relacionado con la aparición o exacerbación de la diabetes mellitus, e hiperglucemia, por lo que se aconseja realizar ajustes de dosis de insulina o hipoglucemiantes orales. Se recomienda administrar con precaución a pacientes con alergia conocida a las sulfas. Estudios de carcinogénesis en animales demostraron que el uso de fosamprenavir aumenta la incidencia de adenomas hepatocelulares benignos. No administrar a mujeres embarazadas, excepto que los beneficios para la madre superen el riesgo potencial para el feto. Se aconseja suspender el amamantamiento durante el tratamiento con fosamprenavir. Administrar con precaución a pacientes mayores de 65 años.