ROPIVACAíNA - Precauciones y advertencias

Administrar con precaución en pacientes con enfermedades hepáticas severas, debido a que la ropivacaína se metaboliza ampliamente en el hígado; en algunos casos puede ser necesario reducir la repetición de la dosis debido a una eliminación más prolongada. En forma similar, se debe tener cuidado en aquellos pacientes con acidosis o disminución de la concentración de las proteínas plasmáticas, ya que se puede incrementar el riesgo de toxicidad sistémica. Durante la administración epidural, el riesgo de hipotensión y bradicardia puede disminuirse mediante expansión intravascular o por aplicación de vasopresores. Estudios de control de la fertilidad y la reproducción realizados en ratas han indicado que sólo con dosis muy elevadas se observó un aumento de la pérdida de crías hasta tres días antes del parto. Estos efectos se consideraron que eran consecuencia de un mayor descuido de la madre debido a la toxicidad que sufría. Los estudios de teratogenicidad en ratas y conejos no mostraron alteraciones sobre la organogénesis o el desarrollo fetal temprano. No se han realizado ensayos clínicos en mujeres embarazadas con ulterior parto pretérmino; se aconseja que su administración sólo se lleve a cabo en aquellos casos en que el beneficio justifique un riesgo potencial en el feto. Sin embargo, su uso para anestesia obstétrica a término está bien estudiado y no se han observado efectos negativos. No se conoce si la ropivacaína o sus metabolitos son excretados en la leche materna en seres humanos. Según la dosis, puede tener un efecto muy leve sobre la función mental y la coordinación, al afectar sólo en forma temporal la locomoción y el estado de alerta.