ROPIVACAíNA - Sobredosificación

En caso de sobredosis se observan principalmente signos y síntomas en el sistema nervioso central (SNC) y sistema cardiovascular. La toxicidad del SNC es una respuesta gradual de severidad escalonada y se manifiesta con trastornos visuales y auditivos, hipoestesia perioral, mareos, sensación de cabeza vacía, hormigueos, parestesia, disartria, rigidez, contracciones espasmódicas musculares que pueden preceder a convulsiones generalizadas, inconsciencia. Durante las convulsiones pueden sobrevenir rápidamente hipoxia e hipercarbia, debidas a un aumento de la actividad muscular, junto a las alteraciones respiratorias, apnea, acidosis metabólica. La toxicidad cardiovascular incluye hipotensión, arritmia y paro cardíaco. Estos efectos son precedidos por signos de toxicidad en el SNC, excepto en los casos en los cuales el paciente esté recibiendo un anestésico general o sedado con drogas tales como benzodiazepinas o barbitúricos. Ante la aparición de toxicidad aguda, se debe interrumpir la administración de ropivacaína. Si aparecen convulsiones, mantener la oxigenación y administrar anticonvulsivantes. El suxametonio también puede emplearse en estos casos, ya que frena las contracciones musculares con rapidez, pero requiere intubación traqueal y ventilación controlada. En caso de depresión cardiovascular, se debe administrar efedrina y, en caso de paro cardíaco, instituir de inmediato resucitación cardiopulmonar.