ROVARIL - Reacciones adversas

ROVARIL® suele tolerarse bien. En ocasiones ( > 1%) es posible observar cefalea, vértigo, estreñimiento, dolor abdominal, diarrea, flatulencia, astenia, náuseas y dispepsia. En raras ocasiones ( < 1%) se han informado casos de miopatía. Como sucede con otras estatinas, la incidencia de reacciones adversas suele estar relacionada con la dosis. Proteinuria: En la mayoría de los casos es de origen tubular. Se ha observado aumento de las proteínas en la orina (en cantidad cero o trazas) en menos del 1% de los pacientes en tratamiento con 10 a 20 mg/día y en 3% de los pacientes tratados con 40 mg/día. En la mayoría de los casos, la proteinuria disminuye y desaparece de forma espontánea durante la continuación de la terapia: no ha sido un indicador de enfermedad renal aguda o progresiva. Mialgia/miopatía: Como sucede con otras estatinas, se han informado casos de mialgia sin complicaciones y miopatía. Se han informado casos raros de rabdomiólisis relacionados con la alteración de la función renal con rosuvastatina en dosis de 80 mg/día. Todos los casos mejoraron con la interrupción del tratamiento. También se ha informado un aumento de la CPK (por lo general leve, asintomático, transitorio y relacionado con la dosis) en una pequeña cantidad de pacientes. El tratamiento debe interrumpirse momentáneamente si los niveles de CPK son elevados ( > 5 veces el límite superior normal). Efectos hepáticos: Igual que con otras estatinas, se ha informado un aumento de las transaminasas (generalmente leve, asintomático y transitorio) en un pequeño grupo de pacientes.