SINALGEN TABLETAS - Precauciones

Como con cualquier agente analgésico narcótico, debe administrarse con precaución en ancianos o pacientes debilitados y aquellos con impedimento severo de la función hepática o renal, hipotiroidismo, enfermedad de Addison, hipertrofia prostática o constricción uretral. Debe tenerse precaución en postoperatorios y en pacientes con enfermedad pulmonar debido a que la hidrocodona suprime el reflejo de la tos. Los pacientes no deben tomar Sinalgen® si son alérgicos a cualquiera de sus ingredientes, deben suspenderlo inmediatamente si presentan signos de alergia así como consultar inmediatamente al médico y no deben tomar más de 4000 mg de acetaminofén por día. En general los opioides pueden impedir las capacidades mentales y/o físicas requeridas para el desempeño de tareas potencialmente peligrosas tales como conducir un auto u operar máquinas; se debe advertir a los pacientes en caso de realizar alguna de estas actividades. El consumo de alcohol y otros depresores de SNC deben evitarse durante el tratamiento con Sinalgen® ya que pueden producir depresión aditiva del SNC. Igualmente, los analgésicos narcóticos, antihistamínicos, anti psicóticos, ansiolíticos, inhibidores de la MAO, antidepresivos u otros depresores del SNC deben monitorearse y la dosis de uno o ambos agentes debe reducirse para evitar depresión aditiva del SNC. Los pacientes con enfermedad renal o hepática severa deben ser monitoreados con pruebas de función hepática y/o renal. La falta de estudios controlados en mujeres embarazadas aconseja que la administración de Sinalgen® durante el embarazo sólo se puede hacer cuando los beneficios potenciales superen los posibles riesgos. Bebés que nacieron de madres que habían tomado opioides regularmente antes del parto serán físicamente dependientes. La administración a la madre poco antes del parto puede producir algún grado de depresión respiratoria en el neonato. Acetaminofén se excreta en la leche materna, aunque no se conoce el significado de sus efectos sobre los lactantes; no se conoce si la hidrocodona se excreta en la leche marteña. Como ocurre con estas sustancias, su seguridad en la población pediátrica no ha sido establecida. En general, hidrocodona puede causar confusión y sobre sedación en los ancianos, por lo que la selección de dosis debería ser cautelosa, usualmente comenzando en el extremo bajo del rango de dosificación. Igualmente, estos pacientes deben tener mayor monitorización de la función renal.