TRAMACET - JANSSEN - Sobredosificación

TRAMACET® TABLETAS es un producto de combinación. La presentación clínica de la sobredosis puede incluir los signos y los síntomas de toxicidad al tramadol, toxicidad al paracetamol o la toxicidad de ambos. Los síntomas iniciales de sobredosificación al tramadol pueden incluir depresión respiratoria y/o crisis epilépticas. Los síntomas iniciales observados al cabo de las primeras 24 horas después de una sobredosis con paracetamol pueden incluir: irritabilidad gastrointestinal, anorexia, náusea, vómito, malestar, palidez o diaforesis. Experiencia humana: Tramadol: Las consecuencias potenciales graves de sobredosificación del componente de tramadol son depresión respiratoria, letargia, coma, convulsiones, paro cardiaco y muerte. Paracetamol: Una sobredosificación masiva de paracetamol puede causar toxicidad hepática en algunos pacientes. Los síntomas iniciales después de una sobredosificación potencialmente hepatotóxica pueden incluir: irritabilidad gastrointestinal, anorexia, náusea, vómito, malestar, palidez, y diaforesis. La evidencia clínica y de laboratorio de toxicidad hepática no se manifiestan hasta 48 a 72 horas después de la ingestión. Tratamiento: Una sobredosis única o múltiple con TRAMACET® TABLETAS puede ser una sobredosis polidroga potencialmente letal, y se recomienda consulta experta apropiada, si está disponible. Mientras que naloxona revierte algunos, pero no todos, los síntomas causados por la sobredosificación con tramadol, el riesgo de crisis epilépticas también se puede incrementar con la administración de naloxona. Basándose en la experiencia con tramadol, no se espera que la hemodiálisis sea útil en una sobredosis porque durante una sesión de diálisis de cuatro horas, se elimina al menos 7% de la dosis administrada. Al tratar una sobredosificación de TRAMACET® TABLETAS, se debe prestar especial atención al mantenimiento de una ventilación adecuada junto con tratamiento de apoyo general al paciente. Hay que adoptar medidas para reducir la absorción del medicamento. El vómito debe inducirse mecánicamente, o con jugo de ipecacuana para producir el vaciado gástrico, si el paciente está alerta (reflejos faríngeos y laríngeos adecuados). Tras el vaciamiento gástrico, hay que administrar carbón activado por vía oral (1 g/kg). La primera dosis debe estar acompañada por un catártico apropiado. Si son utilizadas dosis repetidas, el catártico podría incluirse con dosis alternadas según las necesidades. La hipotensión suele ser de etiología hipovolémica y debe responder a los líquidos. Los vasodepresores y otras mediciones de apoyo deben emplearse como se indicó. Un tubo endotraqueal debería insertarse antes del lavado gástrico del paciente inconsciente y, cuando sea necesario, suministrar respiración asistida. En pacientes adultos y pediátricos, cualquier individuo que se presente con una cantidad desconocida de paracetamol ingerida o con una historia cuestionable o no confiable acerca del momento de la ingestión debe someterse a un análisis para determinar la concentración plasmática de paracetamol y ser tratado con acetilcisteína. Si una muestra no puede obtenerse y la ingestión estimada de paracetamol excede 7.5 a 10 gramos para adultos y adolescentes o 150 mg/kg para niños, se debe iniciar la administración de N-acetil-cisteína y mantenerla durante un ciclo completo de tratamiento.